06:30 am
26 November 2014
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Otoño como si fuera primavera

Otoño como si fuera primavera
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Nunca hay que dejar que el corazón haga el trabajo del cerebro, ni viceversa. Esta vez compartiré mejor un conocimiento y desarrollo sexual pleno, por que es bueno dejar que hable mi corazón. Esta vez, para instruir, he decidido que es mejor hacerlo desde el camino de mi experiencia y sentir, no por ser mejor y la pauta a seguir (cada quién tendrá el suyo), sino por honesto y verdadero.

Reflexionando mi vida entrada en los 40´s me doy cuenta que estoy más viva que nunca, me siento plena, orgullosa, con autoestima, me fascina mi cuerpo y mi sexualidad, me cuesta trabajo mis maestrí­as, desvelarme por mis conferencias, tener el mismo ritmo para mis hijos, agotada para mis ejercicios, y me pregunto ¿qué tengo que hacer?

Leí­a un artí­culo en donde se aseguraba que sólo el 5% de las mujeres que están en esta etapa buscan ayuda médica (me asustó que la mayorí­a de los mexicanos no procuran la prevención), justo hoy cuando empieza mi otoño (si consideras que hasta los 20 años, son primavera, hasta los 40 verano) deseo vivirlo con la intensidad del calor de la vida, si quiero vivir un invierno cálido, con alimento y buena salud, debo de construirlo a partir de hoy.

La vida sexual es exactamente lo mismo, cuando somos niños aprendemos de la vida a través de los sentidos: tocando, observando, oliendo, chupando y escuchando; la curiosidad es una extraordinaria herramienta para desarrollar el conocimiento, eso me recordó lo que escribió Luis Mariano Acévez: <<desaprendemos el valor de los sentidos, desconfiamos de los sentimientos, olvidamos cómo escuchar a nuestro organismo y llamamos ‘bajos instintos’ a todo lo que está en la parte inferior del cuerpo a partir del cuello>>.

Deseo confiar en mi salud, sentidos y sentimientos, por ello empezaré a trabajar de la siguiente manera: chequeo general de salud (esperar que todo esté en perfectas condiciones), análisis de mis hormonas (aunque no siento que me hayan fallado, más bien se han intensificado ‘“risa quisquillosa-), revisión del corazón (por tantas veces que me he enamorado), neurológico (no creo ser normal, soy intensa, no pienso, me dejo llevar por el instinto), psiquiátrica (a veces me pongo ansiosa, rebelde, deseosa, con impulsos, ataques de pánico, pero feliz de estar loquita), ginecológico (bueno, ésta es por rutina, hasta el dí­a de hoy mi vagina no ha presentado queja alguna), nutriólogo (es necesario ponerme al dí­a en mi peso, aunque me siento cachonda no estarí­a de más estar mi peso ideal y sano), sexual (ya lo cumplí­ yendo a un campamento intensivo de sexualidad).

Hoy, a pesar del cansancio que siento trabajaré en ser más optimista, plena, erótica, sensual, mejor cuerpo, divertida y sana. Te invito a que tú, junto conmigo, también renueves tu vida sexual (y el resto de tus áreas) cada instante.

 

Gracias por ser parte de mi vida, sexualmente EDEL.

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