“A ojo de buen…”
Pocas veces les comparto los momentos divertidos o ridículos que suceden en el programa de radio “Que tal Fernanda”. Hay muchas historias pero esta no la olvido, por las circunstancias de seriedad que estábamos viviendo en el momento en que a un experto picudo de alto rango de seguridad en México, le pregunto de manera burlona pronunciando mal el nombre del personaje a propósito, para enmarcar que realmente no hizo nada por la seguridad, que sólo vino a quitarnos el dinero y el tiempo:
- Bueno y ese tal Yuliani, Gualianni, Yoliani, Julianni, pregunto (de forma burlona): ¿Pues cuánto nos cobró por venir a “arreglar” los problemas de seguridad?…
- Pues mira Fernanda, me responde el entrevistado (insisto alto rango en seguridad en este país y muy serio por cierto), no lo recuerdo pero como a ojo de buen culero…
Sí dijo culero… culero… mi carcajada y su seriedad se mezclaron… no me quedo otra más que contestar lo siguiente:
¡Culero! No, culero él que se llevó el dinero y no hizo nada para México, Cubero, cubero, cubero ¡es lo que usted quiso decir!… Entre su carcajada y la mía, no aguantamos más… Mandé a corte comercial urgente, lo dicho estaba dicho y la improvisación estaba dada.
Lo recuerdo y me vuelvo a reír, son momentos en los que uno no sabe qué hacer y el entrevistado menos, sólo cabe el buen humor, la chispa que determina la frase, la idea, fue perfecto. Es verdad que aquel hombre que vino a “enseñarnos” sobre seguridad se llevó una gran cantidad de dinero y no hizo nada (cabía el culero, ¿o no?); aquel gurú de seguridad que estaba en el programa quiso calcular (ojo de buen cubero) y ¡su inconsciente le ganó! …
Son esos instantes en dónde lo dicho está dicho y si no lo sostienes, no hay forma de salir adelante.
En la comunicación en vivo que se da en un programa radiofónico diario de dos horas, suceden instantes inolvidables por muchos motivos… y estos son algunos de los que quedan en la memoria para siempre. Cuando ustedes quieran calcular algo, no olviden que es CUBERO… no culero; el significado cambia completamente. ¿Como decir me dio culera en lugar de cólera? ¡Cambia verdad! ¿Cómo decir espectaculos, en lugar de espectáculos (con acento)? Todos hemos caído, y no queda más que soltar la carcajada, de lo contrario la seriedad opaca la vida y la hace aburrida.
No olvides reírte de tus errores y de algunos que comenten los demás, mientras no ofendas, se vale. La risa en ese sentido, le da vida a una transmisión en vivo, no hay forma de evitarlo.
Y acuérdate “A ojo de buen…”
Hay dos historias de dónde viene la expresión de “A ojo de buen cubero”:
1.- En el siglo XIX en las minas en México entre los mineros, había uno que se le llamaba “El Cubero”. Este trabajador era el encargado de vaciar “La cuba” dónde todos los mineros hacían del baño, y debía calcular muy bien la cantidad de la misma, para que al sacarla de la mina no se le cayera el contenido en la espalda. Su trabajo era periódicamente vaciar todos los desechos humanos, recargando “la cuba” en su espalda, caminar la mina y vaciarla a la entrada en un depósito. El origen de “A ojo de buen Cubero” viene del cálculo que hacía este trabajador, el Cubero, para que los deshechos no se derramaran en su espalda, tenía que calcularle “ a buen ojo”, para no terminar sucio de…
2.- Una cuba era un recipiente artesanal de madera que servía para poner agua, aceite, vino o cualquier líquido. El “Cubero” era quien hacía las cubas y como eran hechas artesanalmente no todas tenían la misma capacidad en tamaño, así que el “Cubero” media con habilidad y buen ojo la cantidad del líquido, porque no había una herramienta de medición. Era el ojo de buen cubero quien determinaba que más o menos se sirviera lo mismo en cada recipiente.
Ya de culero, ni hablamos… ¡Hasta la próxima!


me encanta tu programa, lo mas importante radica en la búsqueda de la verdad que nos hace mejores personas y por lo tanto mejor país.
felicidades
“A ojo de buen…” http://t.co/dtfKaJ2sAs
Excelente tus relatos soy tu mayor admirador fernanda 1000 felicidades por tu gran exito en general
No se como describirlo, pero siento una profunda admiracion por Fernanda, ojala nunca cambie de como es, es un orgullo saber que en Mexico tenemos mujeres como ella, te felicito fernanda por ser como eres